viernes, 14 de septiembre de 2012

Tan joven y tan viejo


Tanto alcohol, tanta palabra suelta, tanto humo y tantos deseos de dormir rapidamente
tantas ganas de no sentir
tantos deseos de no ser yo en este instante
tanta sincronización vana, 
más que para escribirte unas lineas.
Tanta noche, tanta nube con amenaza de lluvia, 
tan borroso, 
tan urgente, 
tanto alcohol,
tanta pena desubicada, 
tantos deseos de no ser yo en este instante.
Tanta palabra suelta, tanto pensamiento hilvanado, 
tanto sentimiento indómito, 
tanta perdición, 
tanto temor,
tan joven y tan viejo.
Tanti animaña, tan lento el reloj, 
tan lento el almanaque, 
tan tonto, 
tan locuaz,
tan inesperadamente fatal.
Tanta necesidad que lastima,
tan poco capaz de soportar
los embistes de la realidad, 
los tiempos y los lugares
tan ignorante del amor, 
tan pueril
y encasillado.
Tanta noche, tanta incertidumbre, 
tanto temor de no llevar el control,
de pensar de más y dejarme llevar,
por los hechos más que por la realidad.
Tan tonto,
tan idiota, 
tan poco sabedor del cómo, 
tan poco entendido del gris,
tan irresuelto, 
también un lobo suelto, un cordero atado.
Tan alto, 
tan a ras del suelo, 
tan sobre el nivel del mar, 
tanto deseo inútil, 
tanta veracidad.
Tan tarde que me marcho,
tan temprano que no estás.
Tanto alcohol, tanto humo, 
que ya no veo más allá.

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